Los gatos siempre han sabido que eran esculturas. Gato metalizado cubista lo hace oficial: descompone la silueta felina en planos geométricos bien definidos, con un acabado en tonos metálicos que reflejan la luz como solo lo hacen los objetos bien diseñados.
El enfoque cubista fragmenta la silueta familiar en algo más complejo e interesante. Desde cada ángulo, la pieza revela una geometría diferente. El acabado metálico le confiere peso y solemnidad sin añadir volumen.
Impreso en 3D y acabado a mano por Lazarus en Madrid. Edición limitada, firmada. Una pieza de coleccionista que queda bien tanto en espacios modernos y minimalistas como en los maximalistas, porque los gatos, al igual que el buen arte, quedan bien en cualquier sitio.
Geometría. Actitud. Nueve vidas de estilo.


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