El ritmo se siente antes de terminar de mirarlo. Funky James es un retrato que vibra con la energía de la música soul: los colores rezuman funk, la composición tiene ritmo y la figura irradia ese carisma que llena un escenario sin esfuerzo.
Esta obra sale de un lugar personal. Lazarus es artista visual y DJ, y en su estudio la música está tan presente como la pintura y los píxeles. Funky James es su homenaje al espíritu de una leyenda del funk —sin nombrarla a propósito, porque la energía habla sola—. El pop art se convierte en vehículo de la música más física y visceral jamás creada: la que no se escucha tanto como se baila.
Su sitio está donde vive la música: junto al tocadiscos, en un rincón de vinilos, un bar, un local de ensayo o el pasillo por el que bailas un sábado por la noche. Combínala con Funky Gold Cat para una doble dosis de estilo, o con Cyberpunk Björk para una pared que recorre décadas de sonido.
La lámina impresa. Edición limitada de 100, impresa por Lazarus en su estudio de Madrid, firmada, sellada y numerada en el reverso (p. ej. 12/100). A4 (21 × 29,7 cm) o A3 (29,7 × 42 cm); papel fotográfico brillo de 200 g/m² o papel de arroz hecho a mano de Vietnam (aprox. 220 g/m²). Sin marco; se envía en 3 días protegida en cartón rígido.
Siente el funk. Ya está en la pared.
Relacionados:





Valoraciones
No hay valoraciones aún.