¿Qué pasa cuando el guerrero más famoso del anime se fusiona con el símbolo universal de la paz iluminada? Purple Goku Buddha no resuelve la pregunta: la encarna, y reúne ambas energías en una única forma escultórica más extraña y cautivadora que cualquiera de las dos referencias por separado.
De un lado: entrenamiento sin fin, transformaciones y las ganas de enfrentarse a un rival más fuerte. Del otro: quietud, desapego y el fin del deseo. Lazarus los pone en el mismo cuerpo y deja que la tensión haga el resto. A primera vista hace gracia; cuanto más tiempo pasa en la estantería, más calma transmite, y quizá eso sea lo más budista que tiene.
El morado es el color justo para este choque: ni el dorado de la divinidad ni el naranja de un gi de entrenamiento, sino algo intermedio. La pieza forma parte de una familia de obras de la colección que mezclan iconos sagrados y cultura pop, junto a Ganesh in Red y Gold Mazinger Z.
Cómo se hace. Realizada bajo pedido por Lazarus en su estudio de Madrid, impresa en 3D en PLA y firmada en la base (parte inferior). Edición limitada de 10 ejemplares. Tú eliges el tamaño: indícalo al hacer el pedido o contáctanos. Lista para enviar en 5 días, protegida en cartón rígido.
Para coleccionistas en la intersección entre el anime, la iconografía espiritual y la escultura contemporánea, y para cualquiera que haya meditado alguna vez con un capítulo de Dragon Ball de fondo.
Poder. Paz. Morado.
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